La racha de cinco partidos sin éxitos, con cuatro tropiezos y un empate, determinó la caída del DT Astrada. Sin el Jefe , el presidente Daniel Passarella postergó al candidato del público, Ramón Díaz, y eligió a Cappa para reconstruir el plantel, oxigenar el enrarecido ambiente que envolvía a la gente, por los flojos resultados. El flamante técnico arribó el miércoles pasado. De inmediato se juntó con el Káiser y por la tarde dirigió una práctica y brindó una conferencia de prensa. Rápido de reflejos y sin despojarse de sus ideales futbolísticos, recurrió a la experiencia que le ofrecen Ortega, Gallardo y Almeyda para su presentación; desempolvó a los olvidados Villagra y Barrado y provocó un golpe de efecto con Buonanotte, que por primera vez, después del accidente automovilístico que protagonizó en diciembre de 2009 será incluido en el equipo.
Claro en el mensaje, consciente de las urgencias que rodean a River, Cappa intentará revitalizar a algunas piezas y examinar a otras, con miras al próximo torneo, en el que los millonarios deberán lidiar con la tabla de los promedios. Mientras el DT analiza el grupo, Passarella se reúne y estudia las propuestas de tres grupos inversores, que destinarían entre 27 y 50 millones de dólares para gastar en el mercado de pases.
También convulsionado, aunque por otros motivos, asoma el presente de Godoy Cruz, puntero junto con Argentinos. Los mendocinos encararon el torneo con la misión de mantener la categoría, pero a falta de cinco fechas están en la cima y se ilusionan. "Ojalá sepamos aprovechar esta oportunidad, ya que no se da muchas veces", se sincera Federico Higuaín, producto del semillero de Núñez y goleador del conjunto que dirige Omar Asad.
En el Monumental, una jornada con ilusiones por duplicado.


