Carlos Desiderio Peucelle
|
Barullo. Se destacó en las dos funciones: jugador y técnico. Quedó ligado a la historia de River, aunque tuvo actuación en otras entidades. Nacido en San Telmo, se inició en el club Sportivo Anchorena y pasó apor las inferiores de Boca, San Telmo y Sportivo Barracas. En 1927 actuó en la Primera de Sportivo Buenos Aires, club en el que terminó la era amateur. Con la implantación del profesionalismo, fue contratado por River en la suma de 10.000 pesos, que se constituyó en el primer gran precio del fútbol argentino y que sumado a la posterior adquisición de Bernabé Ferreyra, le valió al club de Núñez el mote de los Millonarios. Con el tiempo, lo brindado por Peucelle demostró que fue una de las mejores inversiones del club. De gran prodigalidad, habilidoso aunque extraño en sus gambetas, por las complicaciones que le presentaba al adversario se lo llamó Barullo. Sin embargo, ya expresaba en el juego conceptos que luego inculcaría como técnico. Atacaba, pero bajaba a defender, rotaba permanentemente, sacaba remates sorpresivos y pases a zonas vacías. Fue atracción y se mantuvo como jugador hasta 1941, cuando comenzaba a bosquejarse "La Máquina". Hizo ala con el uruguayo Lago, con Arrillaga y después con Cesarini; jugó con Bernabé, Moreno y Pedernera. Fue campeón en 1932, 1936, 1937 y estuvo algunos partidos, en el final de su carrera, en el equipo campeón de 1941, cuando ya ocupaba su puesto Juan Carlos Muñóz. Fue el diseñador de La Máquina, aunque la responsabilidad se la haya tranferido a Doña Rosa, la madre de Pedernera por haber alumbrado a ese hijo tan talentoso como jugador. El gran Adolfo siempre fue un peucellista agradecido, por haberlo mandado de wing al centro y, además retrasado. Desde la época amateur integró muchas veces la Selección. Ya en el último tiempo de jugador demostró su inquietud de entrenador y aconsejaba a las divisiones menores. |
Carlos Desiderio Peucelle: |

Fue el primer polifuncional del fútbol argentino. Uno de los padres de La Máquina.
