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HISTORIA "PROFESIONALISMO" EL BICAMPEON DE 1936/1937
La Semilla de L a Máquina
El relato de los dos primeros campeonatos consecutivos logrados por River "En los años 1936 y 1937-, que elevaron a tres los títulos alcanzados en la década profesional del 30 (ya antes había conseguido otro en 1932) comienza en el viejo estadio de Alvear (la actual Del Libertador) y Tagle.
En 1936 River es campeón de un torneo en dos partes con diferentes nombres: la primera se llamó Copa de Honor y Copa Competencia, la otra. San Lorenzo ganó la primera y River la segunda. Por lo tanto habÃa que definir el campeón del año en una gran final. Se jugó el 20 de diciembre, en cancha de Independiente. Y la dirigió Bartolomó Macías, un Ãrbitro inolvidable que hizo escuela en el referato.
El partido fue parejo hasta que River lo desniveló en el último cuarto de hora del primer tiempo. Renato Cesarini abrió la cuenta, pero de inmediato lo igualó Pantó para San Lorenzo. La segunda parte pintaba para un nuevo partido de desempate. Pero Chividini hizo un gol en contra a los 28 minutos y, tres mas tarde, Adolfo Pedernera (que había debutado ese año en Primera) clavó el tercero. Luego descontó Canteli y enseguida el gran Bernabé Ferreira abrochó el cuarto y el festejo del tÃtulo de Campeón.
El goleador riverplatense a pesar de sus caprichos, era el Ãdolo indiscutido del pueblo futbolero en los años 30, mas allá de divisas y juicios técnicos.
River arrancó el torneo del 37 con el equipo de recambio del 36, que se destituyó a muchos valores del 32, un año de grandes compras y que lo distinguió como el equipo de los “millonariosâ€. Es decir, le dio paso a jugadores juveniles como José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera (a los 16 años habÃa debutado en el torneo anterior), Aaron Wegfiker, Aristóbulo Deambrossi y Luis MarÃa Rongo, un cañonero que reemplazarÃa en algunos partidos a Bernabé ferreyra, quien arrastraba una lesión que apresuró mas tarde su retiro.Â
Ese año el técnico húngaro Emérico Hirschl se hizo cargo del equipo. Lo trajo el presidente de River, don Antonio Liberti, un dirigente de muy larga trayectoria, una leyenda del club.Â
Los húngaros eran una tradición de buen fútbol en Europa, algo que confirmarÃan en el mundial de 1954, en Suiza. El húngaro Hirschl ganó el campeonato del 37 con una gran producción del equipo.  Â
Asà lo veÃan los diarios de la época... Â
Sumó 58 puntos en 34 partidos, casi el 85%. Convirtió 106 goles, superando la barrera de los cien. Moreno convirtió 36 tantos, Bernabé Ferreira 27, Peucelle 14 y Pedernera 13. Fue el último año de jugador de Renato Cesarini, tal vez secuela de una lesión que no le permitió jugar el mundial de Italia, para ese paÃs, en 1934. Â
1937 El tercer tÃtulo en la era profesional para Los Millonarios y el primer bicampeonato. El de 1937 fue el último laurel en la vieja cancha de Alvear y Tagle ya que un año más tarde se mudarÃa al Bajo Belgrano, con el majestuoso estadio Monumental, a orillas del RÃo de La Plata.
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En ese equipo campeón del 37 estaba sembrada la semilla de La Máquina que lograrÃa esa denominación en el 42, pero que ya en el año anterior mostraba ese destino, que se confirmarÃa cuando Peucelle convenció a Renato Cesarini (técnico del equipo) de que Adolfo Pedernera debÃa ser el centrodelantero del equipo. Nació allà una nueva concepción del juego que sorprendió y aún hoy sorprende.
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HISTORIA – PROFESIONALISMO - LA DECADA DEL 40'
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La Máquina de ganar
Lo que mas se suele nombrar, y de memoria como jugaban ellos es la delantera: Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau. Deleitaron en épocas de panzadas de buen fútbol, en estadios llenos, fechas completas, en domingos únicos, irrepetibles. Para River fue tiempo de tÃtulos: 1941, 1942, 1945. Y de arrimadas: subcampeón en 1943 y 1944, tercero en 1946. Tiempo de orgullo, además, por las exhibiciones de ese quinteto que simbolizó la esencia de la escuela riverplatense.
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¿Los reconoce? Una de las pocas imágenes de nuestro fútbol que no necesita aclaración...
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Aparecen las piezas. Antes de la conformación definitiva del quinteto histórico el ataque se integraba con Peucelle, Vascheto, Bernabé Ferreira, Moreno y Pedernera. Ya desde 1935 se instalaron esas dos últimas piezas de oro, aunque fuera de sus lugares donde luego se consagrarÃan. Incluso Deambrossi habÃa jugado fugazmente en Primera. Moreno apareció en el 35 en una gira por Brasil, pedido por Bernabé al técnico Hirschl, quien, apoyado por el presidente Liberti, decÃa que el pibe aún estaba verde. AhÃ, Bernabé se rechifló: “Entonces yo no juego, entren ustedesâ€. Al final, Morenito jugó, previa advertencia del técnico: “Portate como un requetecampeón. No me des trabajo con milonguerÃas, que sé que te gustan. Quiero que juegues como sabésâ€. Y River le ganó 5-1 al Botafogo, con un gol de Moreno.Â
Pedernera fue de River, como tantos otros, porque lo descubrió Félix Roldán –pariente de Belisario, el poeta-, quien tenÃa una parada de diarios y llevaba jugadores de gran técnica para las inferiores. Y Adolfo debutó en primera a los 16 años.Â
Por entonces empezaban las pruebas para reemplazar a Vaschetto (pasaron Alcalde, Caffarati, Gallo) y a Bernabé (Rongo, Alcalde, Aballay, Rivero, D´Alessandro). En 1939, una huelga en protesta por una sanción a Moreno permitió la promoción de suplentes y juveniles, entre ellos, Muñoz y Labruna. Ya eran cuatro del quinteto definitivo, aún sin afirmarse los dos últimos y fuera de puesto los otros.Â
La delantera del 40 formaba con Peucelle, Moreno D´Alessandro, Labruna y Pedernera. O Moreno como 10, desde atrás, con Labruna-D´Alessandro como puntas. Por entonces surgió Deambrossi, que se turnó con Pedernera como puntero de cualquier costado. Peucelle entraba espaciadamente. Muñoz se afirmó desde la segunda rueda del 41. Ya se habÃan juntado Muñoz, Moreno, D´Alessandro, Labruna y Pedernera. Cuatro de los cinco, pero aún no era La Máquina. Â
Muñoz, Moreno, D´Alessandro, Labruna y Pedernera. Asà comenzaba a formarse el quinteto histórico.
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Primavera del quinteto. En ese tiempo de búsquedas, hubo un primer ensayo con Pedernera de delantero central, por sugerencia de Peucelle –aún jugador- al técnico Cesarini, quien no estaba disconforme con el goleador D´Alessandro. Fue el 1 de julio de 1941, cuando River le ganó 2- 1 a Independiente con goles de Moreno y Adolfo. Fue la primera vez que jugaron juntos Moreno-Pedernera-Labruna como trÃo central, pero los punteros fueron Peucelle y Deambrossi. En la siguiente fecha se volvió a lo anterior.
Al fin, en la fecha 25, del 21 de septiembre de 1941, y siempre por insistencia de Peucelle, tomó forma la célebre delantera, con Pedernera de nueve y tirado atrás, con Muños a la derecha y Deambrossi a la izquierda. El dato clave era Adolfo al medio. River aplastó por 4- 0 a Independiente (3 de Pedernera, 1 de Muñoz). Ya era La Máquina por su tipo de juego. TodavÃa no figuraba Loustau, quien casi debuta en la última fecha del 41, Pero se prefirió la experiencia de Peucelle para un partido riesgoso en La Plata , ante Estudiantes, que finalmente consagró campeón a River. Asà Peucelle se retiró campeón y quedó como formador de jugadores. Loustau fue promovido desde la undécima fecha de 1942, aunque e afirmó como titular tiempo después (1-1 con San Lorenzo). Ahà se dio la Máquina-Máquina. Y Deambrossi quedó como suplente.
Las Variantes. El perÃodo de estos cinco fenómenos va del 41 al 46. Porque La Máquina nació con Pedernera de 9 y desapareció en el 47, cuando su cerebro pasó a Atlanta.Â
Unos pocos nombres más entraron y salieron de esa formación desde que Pedernera pasó al medio. AsÃ, se formaron varias combinaciones, todas de gran rendimiento. Los cinco titulares jugaron 18 veces, con 38 goles a favor (2,11 de promedio por partido). No fue la más goleadora porque procuraba cuidar el juego. Justamente, a estos artistas de la pelota los llamaron Los Caballeros de la Angustia porque mantenÃan la serenidad y a veces definÃan sobre el final. Muy rendidora fue la variante con Deambrossi de puntero izquierdo (en 20 partidos ese quinteto logró 60 goles). En 13 ocasiones formó con Deambrossi a la derecha (34 goles); otros 13 partidos con Deambrossi y Gallo en lugar deMuñoz y Moreno (32 goles). Y 37 con Gallo en vez de Moreno (49 goles). También jugó Báez, como suplente del Charro.Â
En 1944, Moreno se fue a México por un conflicto económico. Entró Gallo, muy laborioso pero carente de la descomunal dimensión futbolÃstica de quien volverÃa en el 46, con el mote de Charro. Fue una tarde en la cancha de ferro, desbordada por una hinchada que terminó extasiada con los 3 goles de Moreno (5- 1 a Atlanta).Â
La Máquina con Arriba:Iacono, Ramos, Vaghi, Ferreyra, Rodolfi y Barrios. Abajo:Muñoz, Moreno, Pedernera, Deambrosi y Labruna. Â
Aquellas trenzadas. “Fueron mas las alegrÃas que las tristezasâ€, recordó Loustau sobre La Máquina. Como el tÃtulo del 42: “Ganamos el torneo a tres fechas de la finalización. Fue contra Boca y, encima, en la Bombonera. Empezamos perdiendo 2-0 (goles de Gandulla) pero en el segundo tiempo reaccionamos, conseguimos el empate con goles de Pedernera y dimos la vuelta olÃmpicaâ€. Y La Máquina lo hizo sin perder su estilo, a su manera.Â
Justamente contra Boca, entre el 41 y el 46, hubo cinco triunfos de cada uno y dos empates. Algunas goleadas millonarias: el 5-1 del 41 (2 de Deambrossi, Labruna, Moreno, Pedernera) y el 4-0 del 42 (2 de Labruna, Deambrossi, Moreno). Lazzatti, un caballerazo de Boca, contaba: “Uno juega contra La Máquina con toda la intención de ganarle, pero como gustador del fútbol a veces preferirÃa en la tribuna viéndola jugarâ€.Â
Este ciclo dio para anécdotas como las que relataba Moreno: “En el 41 le aposte a Estrada, arquero de Boca, que le iba a hacer dos goles. Goleamos 5-1. Yo hice uno y faltando pocos minutos lo peché y se metió con pelota y todo. El árbitro MacÃas anuló el gol, pero Estrada igual me pagó la apuestaâ€.
Final y después. La última vez que jugaron juntos oficialmente fue el 17 de noviembre de 1946, en el 2-2 contra Huracán. En las tres fechas siguientes y finales, jugó JoaquÃn MartÃnez en lugar de Pedernera, ya comprometido con Atlanta. Di Stéfano regresó tras un año en Huracán y formó la doble punta con Labruna. Pero ya no estaba Adolfo. Igual, era un gran equipo, incluso fue campeón, pero otra historia.Â
Sin Pedernera pero con Di Stéfano siguieron los títulos...
Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau estamparon su sello de fútbol-arte. La Máquina, con todas sus piezas genuinas, frenó en 1946 y estacionó en ese lugar de la memoria colectiva donde se acumulan las dichas pasadas.
Biografía de un equipo imposible
- 1941 Vs. Independiente (4-0). 21/09/41. Muñoz se une al trío Moreno, Pedernera, Labruna.
- 1942 Vs. Platense (1-0). 28/06/42. Primer partido con el quinteto incluyendo a Loustau
- 1942 Vs. San Lorenzo (1-1). 20/09/42. Vuelve Loustau y se confirma como titular.
- 1946 Vs Huracán (2-2). 17/11/46. Último partido del quinteto. Se aleja Pedernera.
Mecánica Aplicada
Se computa del 28/06/42 al 17/11/46
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